martes, 14 de junio de 2016

¿Qué necesitas para emprender y triunfar?

¿Quieres emprender y triunfar? Si tu respuesta es positiva y tienes una idea maravillosa, capaz de comenzar el negocio de tu vida, no lo dudes, solo necesitas como mínimo, poseer tres características fundamentales.

La primera de ellas corresponde a la “actitud”  mantenida ante el deseo de lograr tu emprendimiento y a la forma cómo desarrollas y buscas la información necesaria para tu negocio. En este sentido, te darás cuenta de la importancia de formarte en aquellos tópicos necesarios para tener ideas claras y precisas en pro del logro de tu objetivo. Por otra parte, la confianza y la perseverancia deben ser tomadas en cuenta, en comunión con el sentido positivo ante las adversidades, porque no se pueden olvidar los tropiezos existentes en cada inicio de nuevos proyectos. 
La segunda característica se basa en las “aptitudes diferenciadoras” que abarcan habilidades innatas o las adquiridas durante tu aprendizaje, entre ellas: optimismo, cooperación, flexibilidad ante los cambios, métodos y procedimientos de aprendizaje.
La tercera condición se fundamenta en los “recursos” necesarios para comenzar tu emprendimiento; en este orden de ideas, es conveniente, no solo, asociarse con aquellas personas que tengan gustos afines, sino también, propiciar la búsqueda de créditos bancarios y participar en programas capaces de incrementar los beneficios necesarios para el logro del capital requerido.
Siguiendo el orden de ideas, además de las tres características mencionadas anteriormente, se debe tener en cuenta el hecho de que el éxito para emprender no depende de un tiempo determinado; por el contrario, lo más valioso, para comenzar a crear un negocio, es ¡SOÑAR! Si tienes confianza en tus convicciones, asumirás el riesgo y sabrás si funcionará o no, tú negocio. Al llegar a este punto, observarás que el dinero pasa a un segundo plano, porque predomina el talento; en este caso, al desarrollar tú idea, crees, trabajas y te arriesgas por ella; hecho que le da una verdadera estructura y nueva vida a tu emprendimiento.
”Consigue una buena idea y mantente con ella. Trabaja con ella hasta que se materialice correctamente” Walt Disney
En este punto de mis líneas, deseo añadir mis vivencias y compartir, con todos, una anécdota personal basada en mi área laboral. En la universidad, estudie y me gradué como Industriólogo, mención Recursos Humanos; además, complementé mi formación con una Especialización en esa misma área. Durante (7) siete años, aproximadamente, tuve la oportunidad de trabajar con empresas transnacionales, en diversas áreas: de Telecomunicaciones, Consumo Masivo, Seguridad y Empresas Petroleras. Demás está decir que puse en práctica todo lo aprendido en la Academia y que superé mis conocimientos con la experiencia y el aprendizaje en cada una de las organizaciones donde alcancé liderazgo entre los  equipos que se conformaban en mis áreas de conocimiento.
Sin embargo, en muchas oportunidades me pregunté: ¿Trabajare siempre para otros? y el tiempo me dio la respuesta; en pocos meses, por cosas del destino, dejé mi último empleo formal, en una empresa de Seguros. A raíz de esto, comencé a desarrollar una pasión por la consultoría; en ese momento me di cuenta de que mi proceso de cambio y de creatividad se perfilaba más lejos. Yo deseaba conectar con una clientela, a quien pudiese ofrecer mis servicios en el área de Recursos Humanos; paralelamente, también me enriquecí con otros estudios específicos capaces de incorporar nuevos  conocimientos al reto diferente que me proponía y comenzaba a dar frutos. Sin darme cuenta, había comenzado a darle forma a mi emprendimiento.
Comencé a reinventarme y conseguí, dentro de mí, competencias claves que me llevaron a la construcción de lo que ahora, con una pasión desbordante, ocupa mis días enteros. Al calificarme como Coach Personal PNL, nuevamente, mi emprendimiento tuvo cambios en su orientación.
Mi emprendimiento comenzó a tener forma justo, cuando en el entorno familiar, estábamos tomando una decisión crucial en nuestras vidas: “migrar”. Entendí que mi pasión por lo que hacía era tan fuerte, que donde me ubicara, trabajaría por ella y procuraría ayudar a las personas necesitadas de orientación; el paso tomado, me llenó de gran fuerza: por eso, luché por conseguir el éxito y mi sueño se convirtió en realidad: hoy día soy “Coaching Personal y Líder Motivacional”.
En todo este proceso, tuve que realizar análisis del entorno, conocer historias de emprendedores para tomar sus experiencias como base de estudio, plantear estrategias, escuchar personas, con información valiosa y, sobre todo, creer en lo que deseaba alcanzar.

Finalmente, con esta breve historia, se podrá observar que no existe un momento clave para emprender; por el contrario, existen variados cambios de rumbo, cuando se vive el proceso de emprendimiento. Esos canjes vivenciales fortalecen las primeras ideas y alimentan más los resultados. No importa si somos niños, adolescentes, adultos o de la tercera edad; al final, cuando llega tu momento de alzar el vuelo y alcanzar con pasión lo que deseas, nadie te  podrá detener.

Lic. Esperanza Mendoza Carrera